Desinstitucionalización y emprendimiento social
Esta sección forma parte de un proyecto europeo Erasmus+ (KA210 – Educación de Personas Adultas) en el que participamos junto a entidades de Italia y Bulgaria, centrado en la formación, el aprendizaje compartido y el desarrollo de prácticas innovadoras en los ámbitos de la desinstitucionalización y el emprendimiento social.
El proyecto tiene como objetivo fortalecer las capacidades de profesionales y organizaciones del ámbito social, promoviendo espacios de formación y reflexión crítica que permitan avanzar hacia modelos de inclusión social más justos, sostenibles y centrados en la persona, evitando procesos de institucionalización y favoreciendo la participación activa en la comunidad.
A través de este proyecto, trabajamos tanto en nuestra propia formación como profesionales, como en la creación de recursos, metodologías y contenidos formativos que puedan ser utilizados por otras entidades y personas interesadas en estos ámbitos. El emprendimiento social, la economía circular y el desarrollo sostenible se presentan como herramientas clave para generar oportunidades reales de inclusión social.
Durante el desarrollo del proyecto se están creando materiales educativos, espacios de debate y un programa pedagógico, resultado del intercambio de experiencias y conocimientos entre las organizaciones participantes. Todo este trabajo busca tener un impacto más allá del propio proyecto, convirtiéndose en un recurso transferible y útil para el sector social a nivel europeo.

Tópicos centrales del proyecto
- Intervención social y comunitaria
- Desinstitucionalización
- Emprendimiento social
1) Intervención social y comunitaria
La intervención social y comunitaria es el marco desde el que entendemos el acompañamiento a personas en situación de vulnerabilidad. Parte de una mirada que sitúa a la persona en el centro, reconociendo su historia, sus capacidades y su derecho a participar activamente en las decisiones que afectan a su vida.
Desde este enfoque, la intervención no se limita a la prestación de servicios, sino que busca fortalecer vínculos comunitarios, generar apoyos naturales y facilitar el acceso a espacios reales de participación social, cultural y política. La comunidad no se entiende como un recurso externo, sino como un espacio vivo en el que las personas pueden ejercer ciudadanía, construir relaciones y desarrollar proyectos de vida propios.
El proyecto promueve una intervención social basada en el acompañamiento, la escucha y la flexibilidad, alejándose de modelos rígidos y estandarizados que tienden a homogeneizar las respuestas y a limitar la autonomía personal.
2) Desinstitucionalización
Cuando hablamos de INSTITUCIONALIZACIÓN, nos referimos a formas de intervención en las que el poder se concentra en las organizaciones y los profesionales, y donde las decisiones de las personas quedan subordinadas a normas, programas o diagnósticos. Este modelo genera dependencia, control y adaptación al servicio, en lugar de favorecer la autonomía y el desarrollo personal.
La institucionalización no solo se produce en contextos residenciales o cerrados, sino que puede estar presente también en servicios comunitarios, cuando estos organizan la vida de las personas en lugar de apoyarlas en la construcción de la suya propia.
Para identificar si trabajamos desde un modelo institucional, es necesario plantearnos preguntas clave:
- ¿Quién toma las decisiones importantes: la persona o el servicio?
- ¿Acompañamos procesos o dirigimos comportamientos?
- ¿Nuestros apoyos aumentan la autonomía o generan dependencia?
- ¿Nos adaptamos a la persona o la persona debe adaptarse al servicio?
- ¿Conectamos a las personas con la vida real de la comunidad o creamos sistemas paralelos?
- ¿Aceptamos la crisis y la incertidumbre como parte del proceso?
Desde esta reflexión, entendemos la DESINSTITUCIONALIZACIÓN como un proceso crítico y continuo que implica revisar cómo ejercemos el poder y cuánto espacio dejamos para que las personas tomen decisiones, asuman riesgos y construyan sus propios proyectos de vida en comunidad.
3) Emprendimiento social
El emprendimiento social se plantea en el proyecto como una herramienta clave para la inclusión social y la participación activa. No se trata únicamente de generar actividad económica, sino de crear iniciativas con impacto social, alineadas con los valores de la economía circular, la sostenibilidad y el bien común.
Desde esta perspectiva, el emprendimiento social permite abrir oportunidades reales para personas en riesgo de exclusión, favoreciendo su autonomía, su capacidad de decisión y su vinculación con el entorno comunitario. Además, contribuye a repensar modelos productivos y de intervención que pongan en el centro a las personas y a sus comunidades.
El proyecto apuesta por el emprendimiento social como un espacio de aprendizaje, experimentación y construcción colectiva, donde se combinan conocimientos técnicos, experiencia práctica y reflexión crítica, siempre desde una lógica coherente con los principios de la desinstitucionalización.
Objetivos del proyecto Erasmus +

Estructura del proyecto

Material formativo sobre desinstitucionalización y emprendimiento social
Este apartado irá incorporando progresivamente contenidos formativos, materiales pedagógicos y recursos de aprendizaje relacionados con la desinstitucionalización, la intervención social y el emprendimiento social, desarrollados en el marco del proyecto Erasmus+.
Además, se pondrá a disposición una plataforma de materiales y un foro de debate, pensados como espacios abiertos de intercambio, reflexión y aprendizaje colectivo entre profesionales, entidades y personas interesadas en estos ámbitos.
El objetivo es que este espacio se convierta en un recurso vivo, en constante construcción, que facilite la formación continua, el diálogo y la creación de conocimiento compartido.


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